Desde el Congreso de la Unión, el Diputado Federal Armando Samaniego participó en la aprobación de una reforma que establece un tope máximo a las pensiones y jubilaciones de funcionarios públicos de alto nivel. La iniciativa se sustenta en el principio de justicia y austeridad republicana, alineado con el artículo 127 constitucional, el cual establece que ningún servidor público puede percibir ingresos superiores a los permitidos.
Con esta medida, se busca eliminar privilegios excesivos y garantizar un uso más equitativo de los recursos públicos. El legislador mexicalense fue enfático al señalar que esta reforma no afectará a maestras y maestros jubilados, ya que sus esquemas de retiro responden a derechos legítimos derivados de años de servicio en el magisterio.
“Es importante dar certeza: las pensiones de maestras y maestros están protegidas, no se tocan. Esta reforma no modifica sus derechos adquiridos ni afecta sus ingresos. Nuestro trabajo es cuidar al pueblo trabajador, seguiremos demostrando que la austeridad sí da resultados”, expresó.